¿Por qué comer legumbres ecológicas?

¡Hola a todos! Hace poco hemos leído un artículo de 2012 titulado “Are Organic Foods Safer or Healthier Than Conventional Alternatives?: A Systematic Review” en el que tratan de evaluar si los alimentos ecológicos son más nutritivos y saludables que los alimentos “convencionales”. En este estudio, concluyen que el valor nutricional de ambas legumbres es el mismo y nos parece una afirmación muy interesante que os queremos explicar. Un garbanzo o una lenteja siempre van a ser un garbanzo o una lenteja, independientemente de que sea cultivado de manera ecológica o convencional. Es decir, un garbanzo ecológico no nos aporta las mismas proteínas que un filete, las mismas vitaminas que una zanahoria ni los mismos hidratos de carbono que una patata (por ejemplo) porque no es ninguno de estos alimentos, es un garbanzo. Es por ello que es muy importante llevar una alimentación sana y variada, para surtirnos de todos los nutrientes que necesitamos. Así que no penséis que las legumbres ecológicas son milagrosas, ya que no dejan de ser legumbres (no hagáis caso a esas publicaciones que encumbran a los alimentos ecológicos como milagrosos). Entonces, ¿por qué comer legumbres ecológicas? Os lo explicamos en 3 sencillos puntos:

      1. Las legumbres ecológicas están libres de pesticidas, herbicidas y biocidas.

Los pesticidas  son agentes químicos o biológicos que se usan para proteger los cultivos de insectos, animales, malas hierbas y/o enfermedades. Un ejemplo son algunos plaguicidas extremadamente tóxicos, como los organofosforados (OP).

La mayoría de los estudios sobre los efectos de los pesticidas en la salud de las personas se han enfocado en exposiciones en trabajadores agrícolas y aplicadores de pesticidas. Las intoxicaciones agudas provocan náuseas, dolores abdominales, diarrea, mareos, ansiedad y confusión, efectos que pueden llegar a ser graves pero que suelen ser reversibles. Se han realizado muchos estudios sobre personas que manipulan pesticidas y se ha demostrado que intoxicaciones crónicas y exposiciones a dosis menores se asocian a problemas respiratorios, trastornos de memoria, enfermedades de la piel, depresión, abortos, defectos de nacimiento, cáncer y enfermedades neurológicas tales como el Parkinson. Se han realizado pocos estudios sobre personas sin exposiciones ocupacionales, pero un estudio en Estados Unidos mostró un aumento de la probabilidad de ADD / ADHD (Déficit de Atención e Hiperactividad) en niños, en los que se encontraron residuos de estos plaguicidas en su orina. Los efectos de los plaguicidas son mayores en los fetos (a través de la dieta de la madre), los bebés (a través de la leche materna), los niños y los adolescentes en crecimiento (ya que ingieren más alimento que un adulto en proporción a su peso), las mujeres embarazadas, madres lactantes y las mujeres en edad fértil. La intoxicación aguda es un problema persistente entre los trabajadores agrícolas y los que manipulan plaguicidas ya que estos, sin querer, los transportan hasta sus hogares, donde sus familiares también pueden verse expuestos. Las personas que viven cerca de los campos de cultivo pueden entrar en contacto con los pesticidas mediante la pulverización, spray o rocío aéreo. Otro dato a destacar es que hay enfermedades que pueden estar relacionadas con la exposición a los pesticidas. Un ejemplo es el Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas. Un equipo de investigadores que ha publicado en la revista JAMA Neurology, indican la importancia del ambiente en este trastorno. Esta investigación ha identificado que la exposición al DDT (insecticida agrícola y forestal) puede aumentar el riesgo de tener esta enfermedad.

Con esto no os queremos alarmar, ni indicar que los productos convencionales sean perjudiciales ni nocivos. En la mayoría de los casos, los controles son rigurosos para que los pesticidas no lleguen al consumidor, pero es cierto que se han dado casos de intoxicaciones. Además, algunos pesticidas pueden bioacumularse, pasando por los diferentes niveles de la cadena trófica hasta nosotros. Por no hablar del riesgo que sufren los trabajadores, sus familias y las personas cercanas a los campos cuando se usan estos productos. Y la única manera de que exista un riesgo 0 es evitando totalmente el uso de los pesticidas, cosa que ocurriría con una agricultura ecológica. ¡Está en nuestra mano cambiar el modelo!

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Tomada de https://www.pinterest.com/pin/257268197439345457/

 

     2. Las legumbres ecológicas son sostenibles con el medio ambiente: 

Las legumbres producen y regeneran la riqueza biológica de suelos en los que se desarrollan. Esto es a través de la relación simbiótica que tienen con con un tipo específico de bacterias de la familia Rhizobium (entre otras). Mediante esta relación, fijan el nitrógeno desde la atmósfera al suelo, lo que provoca un aumento de la fertilidad de este último. ¿Y esto por qué es tan importante? Porque el nitrógeno es uno de los nutrientes principales de la agricultura y es muchas veces muy escaso en los suelos. Además, la fijación de nitrógeno que realiza Rhizobium es un proceso más rápido que el que realizan las bacterias descomponedoras. ¿Y por qué no usar fertilizantes químicos/industriales? Porque el uso de fertilizantes industriales es también una de las principales fuentes de contaminación de suelos y acuíferos (eutrofización). Por tanto la agricultura ecológica hace uso de la rotación de cultivos para mejorar la calidad de la tierra. Alternando la plantación de legumbres con otras familias vegetales se consigue tener un sistema de producción más equilibrado, sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

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Imágen tomada de:
http://ojeandolaagenda.com/2010/07/08/nuevo-logotipo-europeo-de-agricultura-ecologica/

 

     3. Las legumbres ecológicas tienen mejor sabor.

Los compuestos químicos que se utilizan en la agricultura no ecológica modifican los olores y sabores de los alimentos. ¡Como se nota cuando comes un tomate del pueblo que te da el típico agricultor de su pequeño huerto…! También seguro que recordáis cómo sabían las legumbres de hace unos años, preparadas por la abuela a fuego lente. O el pan, que tenía sabor a pan de verdad, con toda la dulzura del cereal. Esos sabores y olores intensos a productos “de verdad” que tanto añoramos y ansiamos conseguir. Esto pasa con todos los productos ecológicos.

Así que ya sabéis, por todos estos motivos es bueno consumir legumbres ecológicas (además de otros productos). Nuestros productos son todos ecológicos, en los cuales respetamos el medio ambiente y hacemos todo lo posible por que sean productos de gran calidad y que vosotros notéis esa diferencia entre ecológico y no ecológico. Y ya sabéis, si queréis adquirir nuestras harinas, legumbres y pastas podéis visitar nuestra tienda on-line en www.espeltaecologica.com.

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